En Mérida, los últimos días de octubre transforman el ritmo de la ciudad. Las velas iluminan los altares, el aroma del pib anuncia uno de los sabores más representativos de la temporada y, al caer la noche, las calles del Centro Histórico se convierten en escenarios de procesiones y encuentros en torno a una de las tradiciones más arraigadas de Yucatán: el *Hanal Pixán, expresión maya que significa “comida de las ánimas”.
Del 24 de octubre al 2 de noviembre de 2026, el Festival de las Ánimas ofrecerá diversas actividades en distintos puntos de Mérida, invitando a residentes y visitantes a conocer las costumbres con las que la cultura yucateca honra la memoria de sus seres queridos.
En este contexto, Mansión Xodó, ubicada en una casona del siglo XIX en el Centro Histórico, ofrece una alternativa de alojamiento que permite combinar la cercanía con las celebraciones y la privacidad de una residencia particular. Su ubicación brinda la posibilidad de descubrir una ciudad que, durante estas fechas, adquiere una atmósfera especial, marcada por las tradiciones, la gastronomía y las expresiones culturales.
Tradición y cultura en las calles de Mérida
El 30 de octubre, el Paseo de las Ánimas recorrerá el trayecto desde el Cementerio General hasta el barrio de San Juan. Durante esta celebración, los altares, las velas y diversas manifestaciones culturales acompañan una procesión que conecta distintos espacios históricos de la ciudad y traslada al ámbito público una tradición cuyo origen se encuentra en el entorno familiar.
Hospedarse en Mansión Xodó permite acercarse a esta experiencia desde una perspectiva cotidiana: salir a caminar por la ciudad, recorrer sus calles y participar en una celebración que forma parte de la identidad cultural de Yucatán, para después regresar a la tranquilidad de una casa en el corazón de Mérida.



La gastronomía constituye otro elemento fundamental del Hanal Pixán. El pib o mucbipollo, elaborado a base de masa de maíz y tradicionalmente cocinado bajo tierra, ocupa un lugar central en las ofrendas y las mesas familiares durante esta temporada. Más allá de su valor culinario, este platillo representa una práctica vinculada con la memoria, la convivencia y el calendario tradicional yucateco.
A esta preparación se suman los sabores característicos de la región, como el achiote, la naranja agria, el chile habanero y el maíz, ingredientes que definen buena parte de la identidad gastronómica local. Desde una residencia privada como Mansión Xodó, la experiencia culinaria puede integrarse de manera más personal a la estancia, permitiendo descubrir la cocina regional tanto en los establecimientos de la ciudad como en la intimidad del alojamiento.
Los altares: memoria, simbolismo y tradición
Los altares de Hanal Pixán constituyen una de las expresiones más significativas de esta celebración. Las fotografías, los alimentos, las flores y las velas se disponen con un propósito simbólico: recibir a las ánimas y propiciar un encuentro entre quienes permanecen y aquellos a quienes se recuerda.
Durante el Festival de las Ánimas, estas ofrendas también encuentran un lugar en los espacios públicos, donde visitantes y habitantes pueden conocer de cerca una tradición que trasciende su dimensión visual y festiva para expresar una relación profunda con la memoria familiar y las creencias de la cultura maya yucateca.
El 31 de octubre, el Desfile de Catrinas sumará otra manifestación cultural a la programación de la temporada, con un recorrido previsto desde Plaza Grande hasta el Gran Parque de La Plancha.
Más allá de las actividades programadas, recorrer Mérida durante estos días permite descubrir otras formas de acercarse a la ciudad: visitar sus plazas al anochecer, encontrar altares en el camino, detenerse en los establecimientos gastronómicos locales y disfrutar de la vida cotidiana del Centro Histórico, que prolonga su actividad durante las celebraciones.
Mansión Xodó: una residencia en el corazón de la celebración
Después de una jornada dedicada a recorrer la ciudad, Mansión Xodó ofrece un espacio para descansar y disfrutar de la privacidad de una casa particular. Su ubicación en el Centro Histórico permite mantener una conexión cercana con las actividades culturales, mientras que su carácter residencial brinda un entorno íntimo para compartir la estancia.



Durante el Hanal Pixán, alojarse en esta zona no significa únicamente estar cerca de los principales acontecimientos. También representa la oportunidad de experimentar Mérida desde dentro, conocer sus tradiciones a través de sus calles y su gastronomía y regresar, al final del día, a un espacio propio.
Así, Mansión Xodó se integra a la experiencia de descubrir una ciudad que, durante unos días, revela con especial intensidad una parte esencial de su identidad: la manera en que Yucatán mantiene vivas sus tradiciones y honra la memoria de quienes forman parte de su historia.
*El Hanal Pixán 2026 (o Janal Pixán, "comida de las ánimas" en maya) se celebrará principalmente del 30 de octubre al 2 de noviembre de 2026 en la Península de Yucatán, México, con eventos especiales que inician desde mediados de octubre.
