El otoño invita a preparaciones más intensas y reconfortantes, donde los vinos tintos destacan por su estructura y complejidad.
Según Matías Ríos, de Viña Cono Sur, cepas como Cabernet Sauvignon y Carmenere muestran su mejor expresión en esta temporada, integrándose con platos sin opacarlos y aportando profundidad.


El Cabernet Sauvignon ofrece taninos firmes y notas de fruta negra y especias: en estilos jóvenes es más frutal y versátil para pastas o carnes al horno, mientras que en versiones con guarda gana complejidad y se asocia mejor a carnes rojas o cocciones lentas.
El Carmenere, en tanto, es más suave y especiado, ideal para verduras asadas o platos condimentados; en estilos más estructurados, acompaña preparaciones intensas.
Más que reglas, el otoño invita a explorar: los tintos, desde ligeros a complejos, se adaptan naturalmente a la cocina de la temporada.
